Las razones del Miércoles 18-A

Ignacio García
DIPUTADO POR CÁDIZ

IU con los Trabajadores de Delphi El próximo día 18 de Abril, miércoles, los sindicatos han convocado huelga general en la Bahía de Cádiz y en los municipios mas afectados por el posible cierre de Delphi. Quizás en este momento haya muchos ciudadanos que, no afectados aparentemente – directamente – por el problema, se pregunten qué razones tendrían para seguir este huelga.

Conviene decir, ante todo, que estamos ante una convocatoria de huelga que cabe calificar de huelga social comarcal. No es una huelga estrictamente laboral – aunque en el trasfondo subyace como elemento principal la justa reivindicación de unos trabajadores que no quieren ir al paro –  ni tampoco se trata de una huelga política, aunque implícitamente se está demandando una mucho mayor implicación de las administraciones, especialmente autonómica y estatal, y porque la solución del problema solo puede venir de la mano de la política. Es una huelga social porque, si no impedimos el cierre de Delphi, el impacto social tendrá un efecto multiplicativo doblemente negativo. Por un lado, porque el gran número de familias que se quedarán, en casi todos los casos, sin su fuente de sustento principal, es de tal magnitud (en torno a cuatro mil concentradas en la Bahía) que los efectos a corto, medio y largo plazo en el comercio y en los servicios serán impresionante y estos sectores, a su vez, sufrirán también el zarpazo del paro. Pero, además, porque Delphi es el último dique contra el desmantelamiento industrial de la Bahía y Andalucía. Si la ingrata e insensible multinacional logra su propósito sin más, no nos quepa duda, a continuación vendrán otras como Visteón-Ford, Renault, lo que queda de Altadis, etc. Por eso resulta incomprensible la actitud de oposición a la huelga de ciertos empresarios, que denota una estrechez de miras preocupante. También a ellos les afecta el cierre de Delphi. Y que no digan que una huelga perjudica la imagen de la zona en el exterior. Al contrario, demuestra que la Bahía de Cádiz esta llena de gente trabajadora que, por encima de todo, quiere trabajar. Y eso resulta atractivo para cualquier inversor serio.

Pero hay más razones de peso para ir a la huelga. De noticias y actitudes de los últimos días se desprende que el peso de las negociaciones puede  sustanciarse en Madrid, a través, fundamentalmente, de las respectivas direcciones sindicales. Esto, que tiene su lado positivo al reconocer la magnitud y la importancia del problema,  conlleva un peligro latente: Que Delphi se introduzca en una bolsa común de negociación sobre la presencia de los grupos Delphi y General Motors en España o, incluso, del futuro de todo el sector de automoción español. Y en este ámbito, Delphi puede convertirse en una especie de cromo de recambio en una solución global que mantenga empresas más grandes, lo que sería inaceptable para la Bahía. Por eso, en las negociaciones es preciso que estén siempre los representantes directos de los trabajadores de Delphi y, por eso, es imprescindible el éxito rotundo de esta huelga general. Para que en esa gran mesa, donde la intervención institucional y política adquirirá gran importancia, se sepa que no se puede regalar Delphi. Porque, si Delphi es pequeña en comparación con la Opel de Zaragoza, la Ford de Valencia, la Seat de Barcelona y Navarra, etc, Delphi tiene detrás al casi millón de personas que vivimos en la Bahía de Cádiz y alrededores. Para que se sepa que, si no se atiende a Delphi, en la Bahía se les crea un problema social ¡y electoral! importante.

Hay también razones en un terreno más personal. Están la rabia y el orgullo, porque Delphi se ha tragado buena parte de vida y de salud de muchos gaditanos. Porque, como dicen los trabajadores, la fábrica es nuestra y no nos la pueden quitar. Y, también porque para nuestros hijos queremos un futuro que contemple más alternativas que la construcción, el turismo y los servicios… o la emigración, como les pasó a tantos de sus abuelos.

El día 18 los sindicatos han convocado huelga general en la Bahía. Todos tenemos razones para hacerla.


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