IU vincula a la Junta con la ‘especulación en el geriátrico

El Puerto Información – 09/05/2008 – Begoña Picos

Aseguran que la Administración avisó al centro de la inspección nocturna que se realizó.

Duras fueron las acusaciones vertidas ayer por Izquierda Unida contra el geriátrico Gecosol Puertoluz, que en los últimos días se ha visto envuelto en la polémica tras denunciar la desatención que sufren los más de cien residentes. La portavoz municipal, Pepa Conde, es clara y pide la dimisión de la delegada provincial de Bienestar Social, Manuela Guntiñas, a quien culpa de ser cómplice del inexistente servicio de calidad del centro y ordenar una inspección casi a medianoche y “avisada”, cuando los ancianos estuvieran acostados y fuese imposible percatarse de cualquier anomalía.
 

Conde explica que desde que Sagesur se hiciera cargo del asilo hace casi un año (anteriormente la empresa Gecosol)las denuncias de familiares de los mayores no han parado de registrarse. IU tiene constancia de que el mayor número de denuncias se recibió en diciembre. El parlamentario Ignacio García ha trasladado ya una pregunta a la Junta en relación con este asunto. Desconocen los contenidos principales del concierto firmado con Gecosol y los medios humanos y materiales de los que disponen.

Conde sostiene que la plantilla la componen doce auxiliares, aunque muchos de los cuidadores están de baja. Plazas que a su entender no se cubren y se completan con gente de prácticas que hacen las mismas funciones que los profesionales e incluso las limpiadoras asumen dichas competencias.

Así, denuncia carencias básicas, como que haya una sóla grúa para elevar a los mayores (teniendo que hacerlo los trabajadores a veces a pulso). La falta de personal hace que haya una clara saturación en los servicios. “Algunos desayunan a las 11.30 horas, cuando cenaron a las 19.00 horas del día anterior”, señala. Critican que no exista además un protocolo de ducha. Los baños están muy alejados, se montan colas de hasta sesenta personas en los pasillos, “perdiendo la intimidad los mayores”.

Dicen tener la certeza de que bañan a los mayores con esponjas en las que escriben el nombre de los residentes dependientes y no con toallitas desechables higiénicas.

IU sigue arremetiendo y denuncia que no hay menús en función de la patología que presente cada mayor, ya sean hipertensos o diabéticos y de abusar de las comidas con exceso de grasas. Afirman que la atención sanitaria es deficitaria. “Tardan días en atender a los mayores y la medicación la da a veces gente no autorizada”, apunta Conde, que pone la limpieza del centro en tela de juicio y respecto a la ratio sostiene que “una persona no puede asistir a quince o veinte”. Añade que “la empresa no declara ante la Junta a muchas personas dependientes, porque eso implica aumentar la plantilla y los gastos”.

Ignacio García destaca que este caso responde a una “especulación propia de inversores en empresas inmobiliarias y bancarias que apuestan por empresas de servicios sociales”. De hecho, afirma que tanto la anterior concesionaria, Gecosol, como la actual, Sagesur, proceden de este mundo y “la Junta no controla un servicio sufragado con fondos públicos, lo que da pie a la confusión entre el sector privado y público”, y que las intenciones de Gecosol fueron en un principio funcionar como un establecimiento hotelero.

Un informe del Defensor del Pueblo Andaluz advierte de que en la provincia hay entre 40.000 y 50.000 personas dependientes. Un total de 4.300 son las plazas disponibles, acumulando listas de espera de hasta 1.100 personas.


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