El Turismo Cultura como Alternativa Económica

José Manuel Vela Cordones

En las sociedades desarrolladas se advierte, en la actualidad, una preocupación y actuación creciente, por parte de las instituciones públicas, civiles y empresariales por el patrimonio histórico, en todas sus vertientes, y hacia el medio natural, debido a un mayor nivel cultural, adquisitivo y tiempo libre, y especialmente hacia el TURISMO CULTURAL.

La necesidad de asegurar una digna calidad de vida y el disfrute de los ciudadanos a los bienes culturales y su entorno obliga a todos, y en especial a las instituciones públicas, a su conservación, sin olvidar el papel que en este empeño debe desarrollar la empresa privada, bajo la tutela de los entes públicos. Es necesaria, para un fin positivo, esta ambivalencia y cooperación.
 

En cuanto a Andalucía, y en este caso la Bahía gaditana y la ciudad de El Puerto de Santa María, debe ser un factor prioritario, por su carácter turístico, carente de otras actividades primarias productivas, que difícilmente van a constituir factores básicos de riqueza, en cruda competencia con otras Comunidades españolas y países europeos y mediterráneos, Es la realidad imperante, que se advierte desde hace varios años.

La bahía de Cádiz es deficitaria en tecnología punta y derivados, pero por sus características históricas, medioambientales, climáticas y geográficas debe y tiene que ocupar un lugar destacado en el TURISMO CULTURAL, pues ya no se debe hablar sólo de turismo de verano – cada vez más constreñido en el tiempo-, sino de turismo sostenible durante la mayor parte del año. Es aquí donde el Patrimonio Histórico-Arqueológico y Medioambiental debe jugar un papel relevante en el futuro incierto que nos aguarda y que ya ha comenzado, como todos conocemos.

En otras regiones y países, faltos, como aquí, de suficientes recursos industriales, han abordado el problema, en muchos casos con eficacia, e incluso para países desarrollados europeos, el patrimonio es otro recurso añadido, con fines educativos y productivos, mediante la creación de zonas y Parques Culturales que promueven una afluencia considerable de visitantes.

Partiendo de estas consideraciones, y con la voluntad de trabajar para el futuro inmediato de esta ciudad con propuestas reales y alcanzables, es cuando el Patrimonio Histórico y Medioambiental adquiere plena justificación y dedicación especial por parte de las instituciones públicas competentes y empresas privadas.

La alta tasa de paro en los municipios de la bahía, el incierto futuro industrial, prácticamente inexistente, y la pérdida de los recursos pesqueros y agrícolas, a los que debe añadirse la competencia exterior ineludible del sector turístico y de servicio, nosotros debemos pensar en otras posibilidades, para el desarrollo económico y la creación de empleo. La política no vive de voluntarismos, sino de realidades, aunque muchas veces el deseo se confunde con la realidad y la acción.  

Es aquí donde el Proyecto “ PHOENIX MEDITERRANEA”, diseñado en sus líneas fundamentales por el profesor Diego Ruiz Mata – Catedrático de Prehistória de la Universidad de Cádiz -, alcanza un sentido realista y sensato, que Izquierda Unida ha comprendido y apoya, con la seguridad de que, al tratarse de un proyecto para el Puerto, y entendiendo que al margen del uso del patrimonio en el ámbito de la educación y de la investigación pura, los objetos de la historia son la materia prima de actividades productivas muy nuevas, como la denominada industria del ocio, o la industria turística-cultural.

Para terminar decir que la filosofía de un Parque Cultural se basa en tres pilares fundamentales:

  • La restitución a un territorio de su propia herencia histórica a través de un política integrada de recuperación patrimonial que contribuya a desarrollarlo cultural, social y económicamente.
  • El desarrollo de una política de planificación que establezca las pautas e instrumentos normativos de gestión, investigación y difusión.
  • La integración del patrimonio del Parque Cultural en la geografía de las ofertas culturales, regionales, nacionales y extranjeras.

Los elementos históricos y arqueológicos están aquí, no hay que inventarlos, hay que aprovecharlos, y llevan esperando mucho tiempo, desde 1984, que las voces políticas y ciudadanas digan “ levántate y anda”. Creemos que ha llegado el momento de ponerse a trabajar.

José Manuel Vela Cordones
Concejal de IU de El Puerto de Santa María

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